Geometrías de la Imaginación. Diseño e Iconografía de CUAUHNÁHUAC

La maravillosa capacidad humana de asignarle a las cosas la facultad de evocar, de representar otras a las que llamamos pensamiento abstracto, que permite la existencia del lenguaje en palabras e imágenes fue ya manifiesta en los primeros pobladores del mundo. En diversas culturas y especialmente en nuestro país, la construcción de figuras que representan su cosmovisión es inmensamente rica; el mexicano es un pueblo milenario de imágenes que ha evolucionado desde lo rupestre hasta la convulsionada actualidad.

En nuestro estado la antigua Cuauhnáhuac, hoy Cuernavaca, da prueba de ello. Más de 3,500 años de población asentada ininterrumpida y más de 10, 000 con presencia de arte rupestre (Cueva de Buenavista del Monte) han dejado una rica herencia de figuras y símbolos para representar su milenario devenir. Desde siempre las sociedades cuernavacenses distinguieron dos territorios simbólicos: lo sagrado y lo profano, en ambos la imagen y la belleza estaban subordinadas en el primero a la utilidad y en el segundo a la eficacia mágica o de advocación divina, parafraseando a Octavio Paz. Pero en todo caso, la imagen antes que la palabra fue la vía privilegiada para representar y transmitir las nociones de lo vital. Representaciones siderales, flora y fauna, rasgos antropomorfos y misteriosas abstracciones se han sucedido adornando y transformando a manera de códice, las superficies de la cueva, la pirámide, la iglesia, el amate y el papel, la artesanía, la indumentaria o la piel humana. Nuestra memoria colectiva y nuestra historia están antes que en la palabra, en imágenes y símbolos.

Por la contundente presencia y sucesión de imágenes o íconos a través de los tiempos en este territorio, un grupo de investigadores amantes de su Ciudad y su cultura se dieron a la tarea de hacer un entusiasta registro, mínimo pero complejo, de esa riqueza iconográfica cuauhahuacence dando como resultado el bello libro Diseño e Iconografía de Cuauhnáhuac, publicación auspiciada por Culturas Populares de la Secretaría de Cultura Federal y apoyada por el  Patronato de la UAEM con las imágenes de esta exposición.

                                                                                                                                                 

                                                                                                                                                       Fernando Hidalgo